La presidenta de Alemania, Angela Merkel, se mostró impasible y no respondió este lunes a las provocaciones realizadas por su homólogo venezolano, Hugo Chávez, quien advirtió que en la próxima cumbre de la UE y América Latina podría "decirle algo y se ponga brava".
"La canciller se alegra de la cumbre de la UE con los países de Latinoamérica en Perú y de sus encuentros bilaterales", aseguró el portavoz adjunto del gobierno alemán, Thomas Steg, en un comunicado.