La nueva huelga de agricultores de Argentina contra un alza en el impuesto a las exportaciones de soja cumplió el lunes su sexta jornada con movilizaciones en las mayores regiones agrícolas y empezó a frenar la actividad económica, según empresarios y analistas.
Centenares de productores agropecuarios volvieron a concentrarse a la vera de las rutas y a organizar asambleas, mientras disminuía la afluencia de camiones cargados con granos hacia Rosario, 300 km al norte de la capital, donde funciona el mayor puerto de embarque para las exportaciones.